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Así o más incomoda…

No les he contado, pero tiene ya casi un mes que empecé a trabajar, si no es que un mes. Y debido a la naturaleza de nuestro trabajo, nos vemos obligados a tener 3 turnos, de 7 a 15hrs de 15 a 23 hrs y de 23 a 7hrs.
Tengo la fortuna de que en muchas ocasiones, tengo carro para irme a la oficina, pero cuando no es así, aviso a penas llegando para ver si hay alguien que pasa por mi camino y me pueda dar un aventón, sobre todo cuando cubro el turno de 15 a 23hrs, porque el camión a esa hora pasa muy esporádicamente y a veces llego a esperarlo hasta la media noche.
El día de hoy fue uno de esos días que trabaje hasta las 23hrs, y como acostumbro, pregunté para saber si había alguien que me pudiera llevar, y afortunadamente una persona se ofreció. A la hora señalada, pasó por mi al área donde yo estoy y nos fuimos de camino a lo que yo pensaba iba a ser donde había dejado estacionado el carro… cual va a ser mi sorpresa al ver, que efectivamente nos esperaba un carro, pero en él estaba el papá del chavo que me ofreció el aventón (cosa que no me comentó en ningún momento). Yo, me subo al carro y saludo, la contestación fue como un: ey! O bah, o algo así. No hubo un mucho gusto, ni un cómo te llamas, ni siquiera un A DONDE VAMOS? Por dónde vives, NADA!.
Padre e hijo se pusieron a hablar inmediatamente del trabajo, como había ido el día, de detalles para ir a algún lado después pero no entendí muy bien, etc.

En cierto momento nos quedamos atorados en un poco de tráfico y vimos una escena muy a la mexicana, un obrero que estaba arreglando algo en la calle recibía una gran cantidad de dinero de otra persona, y lo contaba como si nada en medio de la calle; el papá de este chico preguntó –Qué hace este tipo? Y yo contesté –Negocios! Tratando de hacer un chiste o por lo menos de tener algo que hablar con ellos, el señor me ignoró por completo y se dirigió inmediatamente a su hijo y le dijo: – Viste?, le dio dinero, en medio de la calle!!, pues qué le pasa??. Y a mí el mensaje me quedo muy claro, tú ocúpate de quedarte sentadita y calladita, que a ti nadie te preguntó.
Todo el camino el señor y el chavo iban platicando, y hasta que entramos a la Cd. En donde vivimos fue que el señor volteó y me dijo : -Dónde te dejo?, su hijo contestó de inmediato y me preguntó – A la derecha?… yo contesté, muchísimas gracias, pero no quiero molestar, déjenme en la esquina y yo camino, es cerca y ya es tarde. – Señor, es usted muy amable, que pase buenas noches y muchas gracias por el aventón.
Las 3 cuadritas que camine a casa me hicieron apreciar, como lo hago casi todos los días cuando me topo con gente así en este país y con este tipo de actitudes por todos lados, a mi querido México pero sobre todo a mis padres y a mis queridas abuelas que siempre me decían. Tú saluda aunque no te saluden, y sé educada aunque la gente no lo sea contigo.
No estoy enojada, ni estoy quejándome, al contrario, este país me reta a ser cada vez más como mis papás me educaron, pero la incomodidad que acabo de sentir, no me la quita nadie.

Buenas noches mis queridos lectores! 😉