Tags

Related Posts

Share This

Rurrenabaque

Como había dicho en el post anterior, para llegar al corazón de la selva primero tienes que visitar Rurrenabaque, que no es más que un pueblito costero a las orillas del río Beni, literalmente minúsculo pero con un toquecito de buena onda en todas sus calles.
Llegue a Rurrenabaque un domingo, día en el que se celebra la feria, puestecitos multicolores se ven en el puerto y mucha gente va a comprar y a subir a sus niñitos a los juegos mecánicos.
Como también había ya mencionado, en Rurrenabaque me quedé en un Hotel de nombre Oriental, y me sorprende mucho que la gente te llame directamente por tu nombre, el primero en hacerlo fue Dan, el mozo de este lugar, en el que a penas llegas y ya te están sirviendo tu juguito de carambola bien frío!
El día que llegue me fui a tomar una chela al primer bar que se abrió en Rurrenabaque, de nombre MOSKKITO BAR, ahí me atendió Erik en la barra como una verdadera reina, poco después llegó Alex, un mesero que con una muy buena actitud simplemente me dijo -HOLA, cómo te llamas, porque yo me llamo Alex, bienvenida a Rurrenabaque!!- ja ja, me dio un tanto de risa su soltura.
Después de unas chelas más llegó Chava, otro mesero que se dedicaba a regañar a Erik -Dónde está mi Blue Lagoon?, Hace horas pedí un Tequila Sunrise!!, a qué hora me van a dar mi Paceña!!-, pero a penas volteaba a verlo y me decía -HOLA, te están atendiendo bien?? ja ja!!.
Después me fui a la selva y cuando regrese fui a lavar mi ropa y el dueño de la lavandería me empezó a platicar de un viaje que había hecho a México hace 30 años!!, me contó también que su hijo estudia antropología y que le encantaría que se fuera hacer su postgrado a México, en fin platicamos durante muchísimo tiempo, lo que me confirma la calidez de la gente de por acá.
Esa noche regrese a Moskkito para despedirme de Julia, una chica que conocí en el vuelo para acá y que viene de Arizona, platicamos igual durante horas y mientras iba llegando gente, un ingles de nombre Raoul que me invitó un buen güiskilukan, y luego me encontré a el Embajador y su esposa (con los que viaje a Chalalan).
Me sentí extremadamente bien ayer por la noche, Erik me regaló un par de rosas y me deseo un muy buen viaje, Chava bailó conmigo una salsa (que tanto me gusta) igual a manera de despedida y Alex me dio un fuerte abrazo y me deseo que regresara pronto.
Ya fuera del Bar la seguimos James, Julia, Stuard y yo, platicando y caminando, deseando volver a vernos!!.
Hoy por la mañana mi puerta sonó y era uno de los chicos del Bar… Walter que iba a despedirse de mi deseándome un buen viaje y las chicas que arreglan el hotel me decían SEÑORITA MÓNICA, NO SE VAYA!!! y sentí que el corazón se me hacía pedacitos!!!, la verdad es que Rurre es lindisimo y su gente lo mejor!!

NO ME QUIERO IR DE AQUI CARAY!!!