Tags

Related Posts

Share This

La de los caballos!!

Estando aquí y aprovechando que las cosas no son muy caras y que ya teníamos que regresar a la Paz uno o dos días después del Trekking decidimos tomar el famoso paseo a caballo que salía de un hostal/bar que se llama Casa Regge, el cual solo recomiendo a aventureros de corazón, porque pues es súper barato pero tiene un ambiente bien… esteeee, como decirlo, pos rastafarezco, aparte en el patio del hostal duermen los caballos y no me imagino a que olerá el lugar por las noches, pero en fin, nuestro guía Sergio nos esperaba a las 9.30 para tomar los caballos y hacer un paseo de 6 horas por la montaña.
Guaina, Canario y Amarillo eran los nombres de nuestros caballos: Amarillo para Alain, un caballo de lo más indomable, Canario el más jovencito de todos, con una energía increíble para Fred (que solo había montado en Brasil una sola vez en su vida, así que con esta sería la segunda) y Guaina, el más experimentado y líder, aunque un tanto flojo de la manada para la MoNo.
Pues emprendimos la marcha hacia la montaña y Fred montado en Canario se moría de ganas de entrarle a el galope pero Alain no se sentía muy cómodo como para correr así que le dijimos, pues bueno… ahí te ves Y CON UN FUETAZO LOS CABALLOS SALIERON COMO RAYOS!!. A pesar de la poca experiencia de Fred, debo decir que si me dio batalla, le gane tan solo por cuerpo y medio y como 5 minutos después llegó Alain, con su caballo dando repiques para todos lados POBRE!!!.
Bajamos de los caballos por un momento porque los estribos de Alain no estaban en posición como para correr y aprovechamos para perseguir una vaquilla que se le había escapado a un Aymará que iba por el camino, el ganón fue Fred que después de correr por un rato logró alcanzar la cuerda que sujetaba a la vaquilla y la regresamos por el buen camino, ÒLE TORERO!!
Con los ánimos arriba al igual que los estribos de Alain, lo invitamos a que se animara a otra carrera, esta vez ganó Fred tan solo por una nariz!!, aunque yo insisto en que yo gane (por supuesto), pero bueno le damos su crédito por la poca experiencia. Al rato llegamos a un pueblito y comimos un poco, como a los 15 minutos llegaron unos niños Aymará y con su poco castellano nos dijeron algo así como vino el señor arranco la cosa de la mascara de caballo, PTA MADRE!!!, corrimos hacia donde estaban los caballos y efectivamente mientras nuestro guía había bajado a la tienda “alguien” llegó a volarse la rienda y el freno de uno de los caballos (el del guía), rápidamente Sergio se montó a un caballo y se fue a buscar al ratilla… pero no lo encontró… bajó encambronadísimo y mentando madres, al rato se disculpó y creó con una cuerda una especia de freno para su caballo, que por cierto se llamaba Pony (pero de mansito no tenía nada de nada!!), el camino de regreso era solo de bajada, así que los caballos no querían correr, pero en cada planito que encontrábamos emprendíamos la carrera, en una de esas a Alain le entró la desesperación por ganar y me rebasó por la izquierda, su caballo levantó mucho polvo y piedras al paso y una de ellas me pegó directamente en el ojo derecho, jale la rienda de mi caballo tan fuerte para parar que creo lo lastime, relinchó y cuando freno por completo estaba al contrario del camino y mi ojo completamente adolorido, Sergio llegó de inmediato, tomó la rienda y me dijo, -tranquila!!, estas bien?-, el dolor era tan fuerte que no salían palabras de mi boca, al final logre articular un -si, bien-, descanse un poco y seguí el camino lentamente, obviamente Alain ganó esa carrera!
Llegamos a Casa Regge y estos chicuelos tenían ganas de “fumar”, mientras tanto yo platicaba con un argentino que me contaba la situación de su país.

Ya más relajaditos, regresamos a Las Piedras y la cosa más rara sucedió, pero de eso ya les cuento mañana… ja ja!